sábado, 24 de octubre de 2015

Gobernador Doctor Antonio Alamo 1933-1935

Historiador, abogado y político, gobernó al Estado Bolívar desde 1933 hasta la muerte del dictador Juan Vicente Gómez. Nació en Barquisimeto y fue también Presidente del Estado Sucre, Ministro de Fomento y Presidente de la Academia Nacional de la Historia.

El doctor Antonio Alamo era casado con la escritora Higinia Bartolomé, quien a los pocos días de haber llegado su marido a tomar posesión del Gobierno, en reemplazo del Ejecutivo encargado, doctor Toribio Muñoz, escribió esta bella estampa de la ciudad angostureña, publicada en la revista local “Alondras” de Anita Ramírez:

“Ciudad Bolívar esta fabricada en una pequeña colina, y vista de lejos me recuerda a Quintamar de la Sierra.  Esta condición topográfica hace que las calles suban y bajen por todos lados, y la ondulación se comunique a techos y azoteas, pues no hay dos al mismo nivel y tal irregularidad resulta pintoresca.  No hay la monotonía de las modernas ciudades tiradas a cordel, siempre llenas, siempre iguales, sino que lo imprevisto, sale cada momento al paso.

Casas de balcones sin tener dos pisos,  grandes muros  y  viviendas que parecen
fortalezas circundadas como están de barrancos o peñones.  Puede decirse que ésta es la ciudad de las azoteas; casi todas las casas rematan en esta forma y son mucho menos frecuentes los tejados.  Azoteas españolas de ladrillos, fuertes, sólidas y así  son las paredes y la construcción.  Las fachadas son imponentes, severas, pesadas, con sus grandes ventanas, con sus balcones corridos, con esa austeridad y firmeza que habla de los tiempos en que se fabricaba con calma, a conciencia sin apuros, ni apremios, porque la vida era lenta, tranquila, reposada, y con toda parsimonia podían fabricarse paredes de más de medio metro de espesor, ventana, puertas y barandales, con talladuras minuciosas, fachadas barrocas, con el amontonamiento de adornos y molduras y pisos sembrados de huesos o de diminutos ladrillos en caprichosas combinaciones.  Muchas de estas cosas hay en Ciudad Bolívar y por ello tiene cierto aspecto grave y reposado de antigua ciudad colonial.  No ha entrado aún la levedad moderna con sus delgadas paredes de adoboncitos y bloques de cemento armado, con sus platabandas de cemento, sus armaduras de hierro, sus luces y rejas lisas, sin minuciosidades, escuetas de detalles y que hablan del apuro del siglo enfermo de impaciencia y rapidez”

El Presidente Antonio Alamo y su esposa se residenciaron en la Casa donde estuvo preso Manuel Piar antes de su fusilamiento.  Allí escribió esa carta reproducida en mayo de 1933 por la revista caraqueña “El Meridiano” y de la cual extraídos el anterior fragmento.

Alamo gobernó tres años y, durante ese tiempo, su labor fue en el campo de la relaciones sociales más pródiga que en el de la realización de obras públicas.  En todo caso, ella estuvo centrada en mejorar la vialidad  del  interior  del  territorio regional.  Ejecutó los
puentes de Guaimire, los Caneyes, Caripito y Matacorumo en la carretera hasta El Dorado; refacción y decoración del Palacio de gobierno, estudios preliminares para el nuevo Acueducto de la ciudad capital; reconstrucción de las avenidas 5 de Julio y 19 de Abril y prolongación del Paseo Falcón hasta el Dique por el sistema de concreto.

Durante su gestión el Hipódromo fue reubicado en las inmediaciones del Aeropuerto, una obra del Jockey Club de Ciudad Bolívar, presidido por Carlos Palazzi, en la cual cooperaron dedicadamente la Municipalidad y el gobierno regional.  En agosto se abrió la temporada y por primera vez el coso hípico tuvo una Reina: la Nena Requesens.

En él se presento al deportista italiano Víctor De Sanctis Patti, quien cumplió                     en una motocicleta “Guzi” y en distancia de 19 mil kilómetros, el raid Buenos Aires – Caracas – Ciudad Bolívar.

Los equipos de Ronde y Béisbol que hasta entonces venían escenificando sus encuentros en la Plaza del Convento, se mudaron para el Hipódromo del Morichal que les ofrecía mejor campo y tribuna.

Para complementar la pujante actividad deportiva que entonces tenía la ciudad,          se constituyó la Asociación de Cronistas Deportivas bajo la presidencia de Jorge Suegart.  El gremio lo integraban además, Paúl Acquatella, Luis Ramón Díaz, Alejandro Machado Pedrique, Oscar Grossmann Siegert (Don Acíbar) y Antonio León Rubio (El Diablo en Pijama), entre otros.  A su instalación vino de Caracas el cronista Luis Gandica.

Recién instalado Antonio Alamo en la Presidencia del Estado llegó de Barcelona (España), la noticia de la muerte de José María Vargas Villa, famoso escritor colombiano, que estuvo exiliado en Ciudad Bolívar.  Vivió junto con poeta Andrés Mata en Casa del Congreso de Angostura y editó el periódico “Cabos Sueltos del Orinoco”.

Mas tarde en (agosto de 1933) se registrara en Caracas el fallecimiento de un ilustrado guayanés: Régulo Machado, fundador del Colegio San Agustín en 1890 que luego trasladó a la isla de Trinidad en 1918, donde por razones de salud debió cerrar en 1921.

Ese mismo año, con motivo de las Bodas de Plata de la “Rehabilitación Nacional” (19 de diciembre), el Presidente Antonio Alamo pronunció un discurso en la Piedra del medio en el acto de colocación de la primera piedra de la Estatua de la Paz.  Nunca pudo ser como tampoco posteriormente el monumento que el gobernador Luis Raúl Vásquez Zamora pensaba levantar en homenaje a los descubridores de las fuentes del Orinoco, ni el que el gobernador Luis Goubat encargó para exaltar a la India del Escudo de Guayana.

No pudo ser, entre otros inconvenientes, porque la Piedra del Medio de por sí es un Monumento Natural y porque la muerte del general Juan Vicente Gómez trastornó todos los planes del gomezalato.

El gran caudillo militar falleció en Maracay el 17 de diciembre de 1935, dos días antes de celebrarse un nuevo aniversario de la “Rehabilitación Nacional”, lema que marcó su mandato de casi tres decenios.

Nueve días después de la muerte de Gómez que anunciaba un nuevo status político para Venezuela, el doctor Antonio Alamo se separó del Ejecutivo Regional y designó Secretario General de Gobierno al general J. M. Osorio, a quien encargó de la Presidencia del Estado Bolívar.  A Luis Rafael Aspino, Director de Política y José Alcalá, Jefe Civil del Distrito Heres.

Alamo, junto con su esposa Higinia, abandonó la ciudad en horas del mediodía en un avión de Aeropostal. Lo despidieron en el aeródromo los coroneles Ángel María Sánchez, Jefe de las Fuerzas Armadas acantonadas en la plaza y Maximiliano Vásquez, administrador de la Aduana.

El general Osorio, inmediatamente después de haber sido encargado del ejecutivo, decretó la pavimentación del Paseo El Porvenir así como el trayecto comprendido entre la Plaza Centurión y el Cementerio; relleno de la calle Venezuela y construcción de u alcantarillado, desde la Esquina 30 llaves hacia el Este.

12.− Muerte de Gómez
La muerte del dictador Juan Vicente Gómez, el 17 de diciembre de 1935 coincidencialmente con el aniversario del deceso del Libertador, suscitó en Ciudad Bolívar manifestaciones liberalizadas por Lucila Palacios, José María Escalante y Reinaldo Sánchez Gutiérrez, a favor de las libertades públicas.

Las cosas, definitivamente, comenzaron mal para Juan Vicente Gómez cuando el nueve de diciembre, en su hacienda Las Delicias de Maracay, sufrí un ataque de prostatis complicada con uremia.

Los doctores López Rodríguez y Ramón Ignacio Méndez, médicos de cabecera, nada podían hacer para ayudar al Dictador a ganar su última batalla contra la muerte y esta noticia que alegraba a unos y amargaba a otros, se expandió como pólvora encendida en Venezuela.

Eustoquio Gómez,  gobernador de Lara, al enterarse comenzó a conspirar con el coronel Eloy Tarazona, criado y hombre de confianza, a fin de evitar que el General Eleazar López Contreras, ministro de Guerra y Marina, pudiera adueñarse del Poder tras la inminente muerte del caudillo.

López Centraras, por su parte, hacia lo propio para impedir que el destino de Venezuela fuera puesto en juego por una presuntuosa dinastía familiar encabezada por un gamonal intolerable como don Eustoquio Gómez. De manera que ante el fuerte rumor, movilizó sus piezas.

Antes quiso sondear personalmente a Eustoquio Gómez y al efecto lo invitó a Miraflores, virtualmente parta una entrevista de rutina, pero este cometió la imprudencia de presentarse, tan fuertemente armado, que alguien, preocupado, trasmitió por teléfono la información de Doña María Teresa Núñez Tovar, esposa de López, quien se hizo trasladar hasta el lugar de la entrevista. El asunto, sin embargo, no pasó de allí.  Se trataba solo de un exceso de desconfianza que de todas maneras puso al descubierto lo que temía y traía entre manos el Gobernador larense.

Se desataron los rumores y Caracas, Maracay y Lara entraron en un manifiesto estado de tensión que llevó a la Policía de Maracay a reunirse con la servidumbre de Gómez, a objeto de tomar ciertas previsiones para evitarlos;  sin embargo, no cesaron, porque era ostensible el movimiento de los cabecillas de la conspiración.  Tarazona viajaba de un lugar a otro y acumulaba armas en la hacienda Las Delicias.

El 12 de diciembre, el general Eleazar López Contreras viajó a Maracay para observar personalmente el estado de salud de Juan Vicente y no sólo se dio cuenta de inminencia de su muerte, sino que la hacienda esta minada contra él.

“Anoche experimenté una cosa tan grande que me sentir morir.  Luché contra la muerte y la vencí.  Ahora les toca a ustedes hacer algo por mí”, dijo el enfermo a sus médicos en presencia del Ministro, pero el dictador tenía 78 años a cuesta y esto complicaba su patología.

El sábado 14, Gómez sufrió un sincope y la gente lo dio por muerto.  Luego, como transcurrían las horas y oficialmente nadas se decía, comenzaron las especulaciones:  “Gómez estaba mandando después de muerto”. Pero realmente no era sino un desvanecimiento, un preaviso de la proximidad de su fin, que hizo que Eustoquio Gómez saliera a la media noche de Maracay rumbo a Barquisimeto para preparar el asalto.

Al siguiente día, el Indio Tarazona, a quien el Benemérito había premiado con el coronelato, 75 casas y 5 haciendas, se enteró por los médicos del estado crítico de su protector. De manera que se fue al teléfono y previno a Eustoquio Gómez, quien se hallaba en su despacho de la gobernación de Lara, con el siguiente mensaje: “Prepare usted el machete porque el venado esta listo”.

Esta comunicación tan elocuente en lenguaje llanero trascendió al  despacho del Ministro de Guerra, quien ordenó preparar la detención de Tarazona y redoblar la vigilancia sobre los movimientos del gobernador larense y otros familiares del Caudillo, quienes el 17 de diciembre se presentarían a Las Delicias para presenciar los últimos momentos del Dictador, todavía lúcido a las diez de la mañana.

“Qué sobre está ésto” – exclamó luego de ingerir una sopa preparada por su esposa.  Más tarde gritaría: “Eloy, Eloy” pero Eloy Tarazona estaba a punto de ser detenido.  A las doce y media del día llegó el cura Isaías Núñez para los oficios de la extremaunción y treinta minutos después el General Gómez a las 11:45 de la noche murió.

“Tronco de hombre. Hasta la muerte le costó tumbarlo”, exclamó Eustoquio, que ver que su amado primo dejaba de existir.

El Nuevo Diario, periódico oficioso de gobierno; El Universal, El Heraldo, Ahora y La Región, entre otros rotativos caraqueños, anunciaron al siguiente día el suceso con grandes titulares, mientras en Ciudad Bolívar el vespertino diario El Luchador titulaba:   Ha muerto el ilustre caudillo de diciembre, Benemérito General Juan Vicente Gómez.  Más abajo, en el subtitulo, informaban que las exequiales tendrían lugar en Maracay con la pompa y solemnidad debido a su alta jerarquía.

El ministro de Guerra y Marina, general Eleazar López Contreras, asumió el Poder y se dirigió a la nación en breve alocución, calificando la muerte de Gómez de inmensa desgracia nacional, subrayando la conservación del orden y la paz como normas inquebrantables del gobierno.





viernes, 23 de octubre de 2015

PERIODO DE LÓPEZ CONTRERAS


La muerte del dictador Juan Vicente Gómez, le deparó a Venezuela un Presidente de 52 años venido de las mismas filas del castro – gomecismo, pero con otra mentalidad.

Eleazar López Contreras, un militar que había digerido muy bien la historia y aprendido mucho de la doctrina bolivariana, demostró toda la habilidad de un hombre sabio y prudente, pero al mismo tiempo firme en sus ejecutorias,  lo que le valió para sortear inteligentemente la situación, pues el gomecismo tenía raíces y había intereses en juego crecidos al calor del Poder.

Tan andino como sus antecesores, pues había nacido en el Táchira el 5 de Mayo de 1883, siguió los pasos de su padre que también era hombre de guerra.  Su padre, el General Manuel María López, oriundo de Caracas, estuvo activo en varios comandos de tropas desde 1870.  Fue muerto en Cúcuta en 1883, precisamente cuando nacía su único hijo, un año después de haberse casado con doña Catalina Contreras.

Cuando llegó a la Presidencia de la República desde el Ministerio de Guerra y Marina que ejercía desde julio de 1931, se había casado tres veces.  La primera vez con Luz María Wolhmar, de Puerto Cabello, en cuyo matrimonio hubo seis hijos;  luego  con  Luisa  Elena
Mijares, sin descendencia y, finalmente, con María Teresa Núñez Tovar, de Maturín, Primera Dama en el período de Gobierno, con quien tuvo dos hijas.

            Al concluir su mandato en mayo de 1941 y pasar a la disponibilidad, no tuvo suerte en lo sucesivo, pues su obra de transición de la dictadura a la democracia continuada por el General Isaías Medina Angarita, fue interrumpida el 8 de octubre de 1945 y, a consecuencia, fue detenido, expulsado y sometido a juicio.  Vivió en Colombia y en los Estados Unidos hasta 1951 cuando regresó a Caracas.  Murió siendo Senador vitalicio el 2 de enero de 1973.

            Durante su mandato se aprobó la primera Ley de Trabajo, estalló la primera gran huelga del país (Huelga Petrolera de 1936); se creó la Oficina Nacional del Trabajo, el Ministerio de Agricultura y Cría, el Ministerio de Comunicaciones  y el Instituto Pedagógico, se nacionalizó el Puerto de La Guaira que estaba en manos de los ingleses, se firmó el Tratado de Reciprocidad con los Estados Unidos de América, se creó el Banco Industrial de Venezuela, la Oficina Nacional de Cambio y la de Control de Exportaciones, se fundó la Maternidad Concepción Palacios, se inició la construcción de los principales sistemas de riego país, se realizaron elecciones populares para Concejal Municipales, Asamblea legislativas y para remover la mitad de las Cámaras.

            En esas elecciones populares participaron el PCV y PND (Mariz de acción Democrática) con listas comunes. Por el Gobierno concurrieron las Cívicas Bolivarianas que ganó las elecciones de manera arrolladoras.

Bajó el régimen de López Contreras también su decretada la creación del Banco Central de Venezuela, no obstante la oposición de la Banca privada y se dictó la Ley de Seguro Social obligatorio.

Fue la época en que se dividió la Federación de Estudiantes de Venezuela liderizada por Jóvito Villalba, a raíz de la cual surgió la Unión Nacional de Estudiantes (UNE) al frente de la cual estuvo Rafael Caldera.

Durante el período de Eleazar López Contreras gobernaron en el Estado Bolívar el general J. F. Machado Díaz, doctor José Benigno Rendón y doctor Ovidio Pérez Agreda.

Arternum Vale

En el curso de estos mandatos fallecieron las siguientes y connotadas personalidades ligadas a la vida pública regional:

+  Carlos Palazzi,  empresario guayanés de ascendencia corsa, fallecido el 19 de febrero de 1936

+  Pbro. Adrián María Gómez,  doctor en Ciencias Eclesiástica,  graduado en el Colegio Federal de Guayana, el 17 de noviembre de 1893.  Murió siendo Dean de la Catedral de Ciudad Bolívar el 21 de abril de 1936.

+  Doctor Hilario Machado,   rector – canciller  de  la  Corte  Judicial  del   Estado
Bolívar, ocupó otros importantes cargos públicos y murió siendo diputado de la Asamblea Legislativa, el 24 de enero de 1938.

+  Doctor Wenceslao Monserrate Hermoso,  jurisconsulto, ex−Presidente de la Municipalidad, desempeño importantes cargos públicos y privados.  Falleció el 20 de mayo de 1938.


+  Doctor Toribio Muñoz,  ex Presidente del Estado Bolívar.  Falleció en octubre de 1939.

jueves, 22 de octubre de 2015

Gobernador Doctor José Benigno Rendón 1936.1941


Durante el gobierno del general Eleazar López Contreras (1936−1941), el Estado Bolívar tuvo tres Presidentes: el general J. F. Machado Díaz, el Dr. José Benigno Rendón y el Dr. Ovidio Pérez Agreda.  El primero apenas cubrió un mandato de 47 días, presionado por los bolivarenses que demandaban un gobernante nativo. 

El 3 de febrero de 1936, la Asamblea Legislativa, presidida por el diputado José Ramón del Valle Lavaux, tomó juramento al general J. F. Machado Díaz, designado Presidente del Estado por el Poder Ejecutivo Nacional, pero su mandato sólo pudo mantenerse hasta el 20 de febrero cuando consignó su renuncia obligado por los reiterados y cada vez más fuertes pronunciamientos de los bolivarenses.  “cansados de tanto mandatarios venidos de otros estados y desconocedores de la idiosincrasia y realidades de la región”.
De nada valió su antecedente como Administrador que había sido en el pasado de la Aduana de Ciudad Bolívar.  Su lugar fue ocupado por el doctor José Benigno Rendón a quien había nombrado Secretario General de Gobierno, tan pronto se posesionó de la Presidencia.

El doctor José Benigno Rendón, quien había sido magistrado judicial y egresado del Colegio de Primera Categoría de Guayana, fue designado oficialmente Presidente del Estado el 7 de marzo.  Entonces nombró Secretario General a Ernesto Pizarro.

Desde la muerte de Gómez, los bolivarenses se habían adueñado de las calles y espacios periodísticos para sus manifestaciones y demandas.  No había emisora.                La Broadcasting Bolívar había muerto al nacer y la Ecos del Orinoco de Enrique Torres Valencia, estaba en prueba y no saldría oficialmente al aire sino el primero de abril.

Los bolivarenses pedían la ejecución sin contratiempo de otro Acueducto, pues el existente databa del siglo pasado y acusaba demasiados problemas.  Reclamaban a las Fuerzas Armadas la devolución del edificio construido para el Hospital San Juan de la Cruz, transformado en Cuartel Militar El Capitolio.  Pedían prolongación del Paseo, desecación de la Laguna, autonomía para los Concejos Municipales, escuelas nocturnas y sobre todo, la unificación del  Estado Bolívar, para la cual se constituyó una Junta presidida por el médico Luis Felipe Vargas Pizarro que terminó politizándose, pues se lanzo a postular a Eleazar López Contreras como candidato a la Presidencia de la República una vez que finalizará su provisionalidad y se iniciara el período constitucional de cuatro años pautados por la reforma de la Carta Fundamental.  Por supuesto, que esto no fue de mutuo propio, si no que correspondía a una consigna palaciega que venía tomando vuelo desde la misma Capital de la República.

La reforma constitucional del 36, además de reducir a cuatro años el periodo constitucional, incluyó el llamado Inciso Sexto, mediante el cual no podría participar en la política quienes fueron tildados de comunistas.  Este inciso fue aplicado al Dr. Raúl Leoni, quien junto con Héctor Guillermo Villalobos había sido electo diputado por Bolívar al Congreso Nacional.  Este mismo inciso del Art. 32 fue aplicado igualmente a Gonzálo Barrios, Jovito Villalba y Oropeza “por pertenecer a doctrinas extrañas”, decía la resolución y el Consejo Supremo Electoral volvió a convocar a elecciones el 17 de marzo para suplantarlos.  En Bolívar, para sustituir a Leoni fue electo Andrés Brito, quien al incorporarse en la Cámara de Diputados fue atacado fuertemente por el diputado Larrain.

El Congreso Nacional se instaló el 19 de abril y nombró al Dr. Trino Baptista, Presidente de la Cámara de Diputados y al Dr. Ovidio Pérez Agreda, Presidente de la Cámara del Sanado.  Pérez Agreda posteriormente será Presidente del Estado Bolívar, sustituto del Dr. José Benigno Rendón en noviembre de 1938.

Como la Reforma de la Constitución Nacional implicaba casi siempre la reforma de las Constituciones Regionales, al reformarse la del Estado Bolívar se cambió la tradicional figura de Prefecto por la Gobernación de Distrito.

Los primeros gobernadores de distritos fueron a partir de entonces:  Félix Barceló, del Distrito Heres; Pedro Battistini, de Roscio;  Felipe Manzaneda, de Piar; Antonio García Mogollón, de Sucre y Enrique Pérez Itriago, del Distrito Cedeño.

En cuanto a materia electoral, la Corte Suprema de Justicia del Estado, asumió la facultad de elegir los concejales hasta 1939 que se instituyó la elección popular para Concejales Municipales.  Asambleas Legislativas y remoción de la mitad de las Cámaras del Congreso.

En 1936 la Corte Suprema de Justicia designó a Carlos Boccardo, Andrés Juan Pietrantoni, Octavio Marcano, Marco García Delepiani, Pbro. Rafael Ma. Villasmil, Antonio Rodríguez Ramos y Ramón A. Maradey, para constituir el Concejo Municipal de Heres.

La propaganda política y el cariz ofensivo que tomaba la polémica pública, obligo al Gobierno a nombrar una Junta de Censura para las publicaciones de prensa y radio, responsabilidades que se encomendó a J. M. Agosto Méndez, L. F. Vargas Pizarro y J. Gabriel Machado.  La prensa salía entonces a la calle con esta advertencia en recuadro: “Este periódico está visado por la Censura”.

No por la censura dejaron de salir nuevas publicaciones, entre ellas, el semanario  “La Ley”, órgano de la Sociedad Nacional Democrática, bajo  la dirección y redacción de Cesar Gómez, J. M. Gómez Rangel y Luis A. Rey.  Esta Sociedad pasó a llamarse después Unión Nacional Republicana.

Asimismo salió el semanario “El Liberal”, órgano del Partido Liberal Amarillo, presidido por Fermín Clemente Bello.  Otros dirigentes eran Rodolfo Felice, Héctor Silva y ramón Antonio Aular.

En su tercer año de Gobierno, el Presidente Eleazar López Contreras visitó Ciudad Bolívar.  Aquí llego el 4 de septiembre de 1938 y fue recibido en la Alameda por doce mil personas.  Llegó en el cañonero “Rafael Urdaneta” y se dirigió a pie hasta la Plaza Bolívar.  Visitó los edificios del Gobierno así como las obras construidas y en construcción.  Visitó el barrio Perro Seco, inundado; el Liceo Peñalver, en la Casa del Congreso de Angostura; el Cuartel del Capitolio donde fue recibido por el coronel  Juan Bautista Paz, comandante del Batallón Rivas; visitó el pueblito y muy cerca El Matadero; Santa Ana, la Cárcel Pública, el Mercado y el Hospital Las Mercedes.

En un acto en su honor en le Club de Comercio tocó algunos puntos de su gestión y aclaró que su gobierno “no es un gobierno de fuerza, sino de convencimiento; no de fuerza, sino de ley, y la ley es dura, pero los hombres y los Gobiernos, con un poco de buena voluntad, lograrán no violarla”.

En esa ocasión dijo haber constatado el estado de miseria de la población de San Félix debido al aislamiento y prometió además de un vasto plan minero, incluir la carretera a San Félix en el Plan Trienal.  También informó sobre las bondades del Reglamento dictado por él sobre navegación y comercio de cabotaje en el Orinoco y demás ríos.

Se regresó el mismo día y al llegar al Caño San Juan se traslado al “Leandro”, yate presidencial, para seguir hasta Maturín, ciudad natal de su esposa, quien se había separado de la comitiva para viajar a Trinidad.

La gestión del Dr. José Benigno Rendón dura hasta septiembre de 1938 y durante el trienio destacaron las siguientes obras: Construcción del Asilo de Enajenados, construcción y ensanche del Hospital Ruiz y del Palacio de Gobierno, macadanización de la calle Libertad, macadanización de la calle Bolívar entre Dalla Costa e Igualdad; sistema de cloacas de casi todas las calles, administración y cristalización de la cosecha de sarrapia, pavimentación de las calles Venezuela, Dalla Costa, Zea y Babilonia; empedrado de la calle Bolívar, desde el garage de Félix Tomassi  hasta la esquina que da a la Laguna así como la calle Santa Ana, desde la esquina de Rafael Valladares hasta La Logia Asilo de la Paz.

Fue decretada la Escuela “Pepe Mármol” para música, declaración y canto, la cual comenzó a funcionar el 15 de septiembre de 1936.  Se dispuso la cancelación de la hipoteca que pesaba sobre el inmueble de la Clínica de Niños Pobres.  Se designó a Telmo Almada Director de la Banda del Estado y el nombre de Gómez se le sustituyó por el de Juan Bautista Dalla Costa.  Se presentó y fue aprobado por la Legislatura el proyecto de Ley Orgánica de la Inspectoría General de Vehículos; se dispuso la demolición del Teatro Bolívar construir uno nuevo, fue creada la Escuela de Sericultura en los Morichales de San Rafael, comenzaron los trabajos de edificio del Aeropuerto “24 de Julio”  y se expropió a Roberto Liccioni de 80 hectáreas de Monseñor Miguel Antonio Mejía y fue inaugurado el Hospital Roscio de El Callao.

El Hospital Roscio de El Callao fue inaugurado el 2 de febrero de 1938 y al mes se realizó en él la primera operación quirúrgica, una apendicicectomía de urgencia a un obrero de la Compañía Minera El Perú, practicada por le Dr. Jorge Figarella, ayudado por los doctores Antonio Van Prag y Pedro Reyes Gordón, quien llevó la anestesia.

En 1938, el Acueducto de Ciudad Bolívar, administrado bajo contrato por la firma B. Tomassi & Cía., pasó a manos de la Municipalidad y en el seno de la misma se suscitó una acalorada discusión sobre su futura administración.  Antonio Levanti, presidente de la Junta de Desecación de la Laguna, pedía su administración para utilizar los beneficios en función de la solución del gran problema sanitario que significaba la Laguna.  El Padre Villasmil se opuso rotundamente y amenazó con renunciar si esto ocurría.  Al final, el Concejo designó a César Jara Rodil y Martín Maestracci, para que se encargaran de su administración.

El doctor Dámaso Cardozo fue nombrado Vicario General de la Diócesis de Guayana y obtenido sin dilación el pase por parte del Ejecutivo Nacional; sin embargo, esto no fue bien visto por un sector social bolivarense, incluyendo a El Luchador, que escribió un editorial expresando sorpresa y protesta por dicho nombramiento toda vez que Monseñor Cardozo, fundador de la Gaceta Eclesiástica en 1925, había sido juzgado por los Tribunales de Bolívar y detenido en la cárcel Pública, de donde salió sin cumplir la condena por orden del Ministerio de Relaciones Interiores.

La detención de Monseñor Cadozo fue a raíz de una demanda que contra el introdujo un distinguido señor de la sociedad bolivarense, a quien el sacerdote amonestó duramente e hizo alejar por haber permanecido con el sombrero calado mientras pasaba la procesión de Corpus Christi, el 22 de junio de 1931. La costumbre entonces era quitarse el sombrero, bien  por acto de fe o de simple cortesía.
          
            Al ser nombrado Provisor y Vicario General de la Diócesis por el Obispo Miguel Antonio Mejía, quedó en la dirección de la Gaceta el Pbro. Rafael M. Villasmil y de administrador,  José A. Coraspe.

Durante el trienio de José Benigno Rendón salieron a aire las emisoras Ecos del Orinoco (primero de abril de 1936) fundada por Enrique Torres Valencia y Radio Bolívar (8 de marzo de 1937)  fundada por Pedro Elías Behrens y José Francisco Miranda.

Tuvo lugar la primera tragedia aérea en Guayana, al estrellarse el 23 de abril de 1937 en la selva, un aeroplano Faichild monomotor de 150 caballos de fuerza, tripulado por el capitán Jorge Marcano, Teniente Mendoza y el radiotelegrafista Fuenmayor. Cubría la ruta Santa Elena de Uairén a Tumeremo y de las nueve personas a bordo del aparato, perecieron en el accidente Mr. Frederock D. Grab., agregado comercial  de la Embajada de Venezuela y Alfonso Duque, trabajador de las mimas se Surukun.  Sobrevivieron, pero gravemente heridos. Además de los tripulantes,  el escritor científico neoyorquino Mr. William Armstrong Perry, el guardia nacional Serveleón la empleada de mina de Surukun Lina Valles y el padre capuchino Baltasar de Mata llana

En menos de seis meses de este accidente aeronáutico, especialmente el 9 de octubre de 1937, currió otro sobre el Auyantepuy, no trágico, pero si espectacular.  El explotaron Jimmy Ángel se aventuró temerariamente a practicar sobre la alta meseta un aterrizaje que resultad aparatosamente accidentado, pero que  sirvió para dar a conocer al mundo, la Catarata o Salto Agua  más elevado del planeta.  El Santo Ángel, como se llama desde entonces, obstenta la impresionada altura de 879 metros, seguido por el Tugela, con 948, en natal, Sudamérica.

Siguiendo los pasos del Ateneo de Caracas fundado en 1931 por un grupo de intelectuales encabezados por María Luisa Escobar, se fundó en Ciudad Bolívar (28 de mayo de 1937), el Ateneo Guayanés.

La iniciativa partió del poeta José Ramón del Valle Lavaux.  Su primer presidente fue Anita Ramírez, directora de la revista “Alondras”. Más tarde se fundó como contrapartida, el Grupo Auroguayana, integrado, entre otros poetas modernistas, por César Gómez, Vicente Gerbasí, Jean Aristeguieta, Arquímedes Brito.  Elías Inatti, Alarico Gómez, Luis Martínez Franchi y Ador Rafael Orta.  Tenían una hoja periodística que circulaban los sábados con el nombre de Orinoco, que decía: “La poesía nueva tiende sitio elevado en esta hoja periodística que tal vez sea la única que ha enfocado la literatura en forma sería”.

El 14 de marzo de 1938 se estableció por primera vez el Turno Farmacéutico, el cual comenzó a regir el 14 de marzo de 1938, dividido en dos grupos: Nº 1. Farmacia Cubría, Farmacia Shoen y Botica del Carmen.   Nº 2.  Botica del Águila, Botica Vargas y Farmacia del Valle.


Y ya en tiempo de elecciones de cuerpos deliberantes y finalizados el gobierno del doctor José Benigno Rendón, la compañía de Navegación Real Holandesa estableció        un servicio directo entre Nueva York y Ciudad Bolívar, con escala en Las Antillas.         Sus agentes en la capital bolivarense eran Casalta y Battistini.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Gobernador Ovidio Pérez Agreda 1938-1941



El doctor Ovidio Pérez Agreda gobernó al Estado Bolívar desde noviembre de 1938 hasta noviembre de 1941 cuando el recién electo Presidente de la República, General Isaías Medina Angarita, lo requirió para desempeñar el Ministerio del Trabajo y Comunicaciones.

El nuevo Presidente del Estado Bolívar, tachirense Ovidio Pérez Agreda, tomó posesión de la magistratura el 10 de noviembre y designó a Antonio García Delepiani, Secretario General, quien permaneció escaso tiempo en el cargo toda vez que junto con Carlos Miguel Rosales resultó electo diputado al Congreso Nacional en las elecciones del 27 de enero de 1939 para revocar la mitad de la Cámara Baja.

El Presidente saliente, doctor José Benigno Rendón, igualmente fue electo Senador junto con el doctor Eduardo Oxford.

Pérez Agreda, previamente, fue juramentado por el Presidente de la Asamblea Legislativa, doctor J. M. Gómez Rengel, y sus dos primeros actos al tomar posesión fueron eliminar la Escuela Experimental de Sericultura y disponer la reorganización de la imprenta del Estado que hasta entonces realizó trabajos particulares.

De manera que 1939, ya en puerta, llegó con nuevo gobierno, incluyendo las Municipalidades.  En el Consejo la de Heres destacaba como Presidente, Edmundo Cruz Prieto, quien inmediatamente instruyó al alarife José Remigio Fernández para que pavimentara el tramo de la calle Bolívar comprendido entre Boyacá y El Temblador y apoyó la velada del Centro Artístico Guayanés en el Cine América a objeto de que Frank Hernández, promesa del canto, pudiera ir a Caracas a presentarse en la Academia de Música y Declamación, toda vez que las becas de 120 bolívares decretadas por Pérez Agreda solo habían alcanzado para que Alejandro Otero, Aníbal Álvarez, Luis Felipe Pérez Flores, Eleazar Alcalá Armas y Humberto Bartola, pudieran proseguir estudios superiores.

Frank Hernández fue promovido por le profesor José Francisco Miranda, director artístico de Radio Bolívar, y quien con el cambio de gobierno sustituyo a Telmo Almada en la dirección de la Banda Dalla – Costa.

El nuevo presidente edilicio, Edmundo Cruz Prieto, no estaba conforme con el comportamiento ciudadano en los sitios públicos. Había una tendencia al relajo de la compostura y para corregirlo en parte dictó un decreto prohibiendo “a partir de las 6 de la tarde, durante los días de labor y durante todo el día y la noche de los días feriados, circular por las calles, plazas, paseos y asistir a los locales, espectáculos públicos, trajeados de guardacamisa, camisa o en cualquiera otra vestimenta que dañen la moral pública y afeen la buena compostura propia del vestir”.  Los infractores eran sancionados con multa de 25 a 50 bolívares o arresto provisional.

         Por esos días llegaba a Atures el primer avión, un bimotor de Aeropostal piloteado por Jones Parra, que inauguraba el correo aéreo entre ese pueblo y Caracas.  Con este servicio, Atures se ponía a la par de los pueblos orinoqueños que cubría la Línea Orinoco de la CAVN, vale decir, el Almacén, Boca del Pao, Moítaco, Santa Cruz, Maripe, Las Bonitas, Caicara, Cabruta, La Urbana, Santa Bárbara, Santa María, Los Barrancos, Puerto Páez y Puerto Ayacucho.

La actividad aeronáutica comenzaba a tomar vuelo de verdad en Venezuela, particularmente en Bolívar, donde incluso el 22 de febrero de 1940, los citadinos pudieron ver por primera vez una mujer pilotando un avión.  Tal, la guayanesa Mary Calcaño, quien aterrizó pilotando su propia avioneta CUB, acompañada del capitán Antón Reyes.  Mary, hija de José Antonio Calcaño, fue la primera mujer venezolana en obtener un diploma de piloto.

Siguiendo la onda, la Compañía Real Holandesa de Aviación KLM  estableció la ruta aérea en un avión PJ-AIM Ciudad Bolívar − Trinidad.

El interior de Guayana, secularmente olvidado, comenzaba a tomarse en cuenta, pues también llegaba a Maripa la luz eléctrica y una Escuela a San Pedro de Tauca, además de un Molino Arrocero comprado por el Gobierno Nacional, con capacidad de 1.500 kilogramos por hora y el cual llegó por le vapor Bolívar en 266 bultos que incluían tanto la maquinaria como el edificio.  A esto se sumaba el proyecto presentado en la Cámara Baja por los diputados Antonio García Delepiani y Héctor Guillermo Villalobos, para el establecimiento de una Colonia Agrícola en el Caura y el presentado por los diputados Arévalo Cedeño, Pacheco Miranda y Alonso Blanco, guariqueños, con miras a la canalización de la Barra del Orinoco y creación del Puerto Libre de Ciudad Bolívar.

Ciudad Bolívar, sin embargo no disponía de instalaciones portuarias.  Fue ese año cuando el MOP sacó a licitación la construcción del Puerto de Ciudad Bolívar conformado por un equipo flotante y otro fijo, de acuerdo a un proyecto encargado a las oficinas Parsons, Klapp, Brinckerhoff & Dougloasd| de Nueva York.

Estos proyectos eran alentados desde la Casa de Guayana fundada en Caracas el    15 de febrero de 1939 por iniciativas de Raimundo Aristiguieta, Dr. Carlos Tinoco Rodil, Dr. Luis Quiros Cabrera, Dra. Virginia Pereira, Pedro José Romberg, Ana Unshelm Siegert, Edmundo Suegart, Felipe Hernández Natera, y la cual funcionaba d Alta Gracia a Cuartel Viejo.  En Ciudad Bolívar funcionaba una filial bajo la presencia del Dr. J. M. Agosto Méndez.

La ciudad capital tenía para 1939, de acuerdo con el último censo, una población de 25 mil habitantes, sin incluir a los que murieron de Alastrim ese año ni a los delincuentes que el Gobernador del Distrito Heres, Antonio Olivieri, se vio obligado a confinar en la Isla del Burro.  Por supuesto, no eran tantos, pero si suficientes para mantener en ascuas a la población.

El director del Hospital Ruiz y Páez era el doctor Jorge Figarella, quien recomendó aislar los enfermos de Alastrim en lugar distinto al nosocomio.  Así fueron a parar en una casa adquirida por la Municipalidad en Cañafístula, no obstante la protesta de los habitantes del sector.

Figarella quiena además de director del Hospital era Secretario General de la Cruz Roja, estaba en esos días empeñado en una Escuela de Enfermeras, distinta a los cursos esporádicos anteriores. Logró establecerla en el propio Hospital Ruiz y Páez.  En el edificio de la Cruz Roja funcionaba un dispensario desde el primero de septiembre de 1935 y de allí por primera vez se inició una campaña sostenida contra la tuberculosis.

 El primer año de la Escuela de Enfermería que do inaugurada el 24 de Julio, aniversario del natalicio del Libertador y Día del Obrero que, en la ciudad, la Sociedad de Artesanos y Obreros celebraba con desfiles y ofrendas a Juan Bautista Dalla-Costa, Ramón Isidro Montes, Manuel Felipe Flores hijo y Antonio Valera Villalobos, reconocidos por ella como los verdaderos pioneros e impulsores del movimiento obrero organizado en Ciudad Bolívar.

La Radio Bolívar que en 1939 celebró su segundo aniversario presentado a la triple criolla Isabelita Caro y las orquestas Armonía y Unión estimulaba el auge que el tradicional juego de Ronda adquirió entonces, trasmitiéndolo a control remoto desde la Plaza Centurión.  Este juego solía practicarse además en el Obelisco y la Laguna y cada encuentro tenía de por medio un reto sobre apuesta no menor de 200 bolívares.

El primer juego trasmitido por radio ocurrió el 6 de junio de 1939, entre jugadores de un mismo club, el Patriota.  Existían otros como El Capitolio, capitaneado por el periodista Edmundo Barrios; Nueva América, Patriota, Monte Carlos, Bolívar y Mundial.

Ese primer juego trasmitido por Radio, empató con store 3x3.  Lanzaron Ángel Acosta y Cipriano Molina, el narrador fue Alirio Cairo. Al finalizar el presidente del Club Patriota, Francisco Chaparro, brindó en su casa con tres botellas de la afamada Veuve Cliquot.

Esto dió pie para organizar de lo que sería el Primer Campeonato de Ronda entre los clubes citados y los cuales disputarían la Copa Radio Bolívar. Para el efecto,                      el Gobernador del Distrito Heres, Antonio Olivieri, dicto un Reglamento redactado por Jorge Wilson, Manuel Sulvarán y Ernesto Quijada; no obstante, el campeonato tuvo un resultado infeliz debido a que fue imposible conciliar las diferencias surgidas en el curso del evento.  Al final todos los Clubes de Ronda organizados se convirtieron en Clubes de Béisbol, estimulados por el Presidente del Estado que los equipó convenientemente. Este cambio permitió a las mujeres adueñarse del Ronda, para lo cual fundaron un Club bajo la presidencia de Ofelia Sánchez.  Su campo era el Obelisco.

La entrada de 1940 fue como tradicionalmente venia ocurriendo.  Largos toques de campañas, salvas de artillería en la Fortaleza El Zamuro, sirenas sonando desde los buques de rada y La Electricidad  y después las Radios de la ciudad en sintonía con el Mensaje de Presidente de la República. A las seis de la mañana, las autoridades enarbolaron el Pabellón Nacional en los edificios públicos y a la diez se instalaron la Asamblea legislativa bajo la presidencia del doctor J. M. Gómez Rengel y el Concejal Municipal, presidido por José Rosalino Flores. 

Seis días después, el doctor Ovidio Pérez Agreda presentó cuenta de su gestión ante la Legislatura.  En la ocasión, destacó la venta del Capitolio que ya había sido declarado Cuartel Tomás de Heres por el Presidente de la República, según decreto de julio del año anterior.  El Gobierno Nacional pagó al Estado 200 mil bolívares por le venta del inmueble y la cual fue impugnada por guayaneses residentes en Caracas al considerar que el mismo tenía un valor superior.  El edificio destinado en principio para un Hospital dedicado a San Juan de la Cruz, comenzó a ser construido en el último Gobierno de Juan Bautista Dalla Costa conforme a un proyecto del ingeniero polaco Alberto Lutowski, quien dejó inconclusa la obra a causa de su muerte por fiebre amarilla el 16 de enero de 1871.

Los 200 mil bolívares que recibió el Gobierno Regional por la venta del Capitolio, los destinó para la construcción de un Mercado y un Matadero modelos para Ciudad Bolívar.  Esto está contenido en un decreto de Pérez Agreda del 3 de mayo de 1939, en el cual se incluye igualmente la construcción de un Hospital para Upata y la desecación de tres Lagunas que rodean al pueblo de San Félix.

Asimismo, Pérez Agrega destacó en su mensaje a la Legislatura de 1940, la terminación del Palacio de Gobierno incluyendo mobiliario, todo a un costo de Bs. 91.744,15.  El día de su inauguración se colocó en el mismo los retratos de Bolívar y Sucre donados por el Presidente de la República, le primero, y el segundo por el Dr. Tito Chiossone.
Informó de un Molino de agua en el Asilo San Vicente de Paúl; pavimentación de las calles Constitución, Dalla Costa, Bolívar, Porvenir, 28 de Octubre y construcción de un nuevo edificio para el Mercado, un Matadero en las afueras de la ciudad y la avenida Táchira.

El asfalto para pavimentar la avenida Táchira lo obsequió la Standard Oil Company y los terrenos para su construcción, adjudicados por la Municipalidad el 19 de junio de 1939.  La Municipalidad también decretó luego donación al Ejecutivo de terrenos adyacentes a la avenida Táchira para la construcción del Estadio Rafael Urdaneta que después terminó siendo en Estado Tomás de Heres.

El 20 de enero de 1941, el general Isaías Medina Angarita, ministro de Guerra y Marina, visitó Ciudad Bolívar para estar presente en un inauguración del Puente Orocopiche o Puente Bolivariano solicitado por la Asamblea Legislativa al Gobierno Nacional el 20 de enero de 1939 para favorecer a los pueblos del Almacén, Managua, Las Garcitas, Los Hicoteos, La Portuguesa, La Mina, La Carolina, Las Cocuizas, Los Piquitos, Curiapo, La Colmena y La Esperanza.

Más que una simple visita oficial, la presencia de Medina Angarita tenía que ver con su candidatura presidencial propuesta por el sector oficial y la cual se definió en las elecciones de abril de ese año a nivel del Congreso Nacional.  Los resultados de la votación fueron los siguientes: Medina, 120 votos; Rómulo Gallegos, 13; Diógenes Escalante, 2 y los doctores José Izquierdo y Luis Jerónimo Prieto, un voto cada uno.


Medina tomó posesión de la Presidencia de la República el 5 de mayo y ratificó en la Presidencia del Estado Bolívar al Dr. Ovidio Pérez Agreda; quien permaneció hasta el 24 de noviembre cuando fue llamado a ocupar el Ministerio del Trabajo y Comunicaciones.  Su lugar fue ocupado por le coronel Carlos Meyer.     

martes, 20 de octubre de 2015

Presidente Isaías Medina Angarita 1941-1945

   

El General Isaías Medina Angarita, gobernó a Venezuela desde el 5 de mayo de 1941 hasta el 18 de octubre de 1945, cuando un golpe cívico−militar interrumpió su mandato constitucional.

Nacido en San Cristóbal del Táchira, el 6 de julio de 1897, el General Medina Angarita la abandonó a los 15 años de edad para ingresar en la Escuela Militar que había abierto sus puertas en 1910. Cubrió todos los escalones de la carrera de las armadas hasta llegar a ser General y Ministro de Guerra y Marina en el Gobierno de Eleazar López Contreras.

Al igual que lo hizo su antecesor, saltó de ese ministerio a la Presidencia de la República favorecido por la influencia del gobierno y del sistema electoral que continuaba siendo parlamentario.  Precisamente, el golpe militar que interrumpió su mandato trató de justificarse alegando que es sistema electoral adolecía de vicios y debía ser sustituido por otro más universal, directo y secreto.

El movimiento político oficial (Cívicas Bolivarianas, primero y Partido Democrático Venezolano, después), sostenía que a ese sistema podía llegarse gradualmente y a medida que el pueblo se fuese preparando para poder asimilar, sin indigestarse, ese plato suculento que significan las libertades democráticas después de un período tan largo de dictaduras.
Con la experiencia sufrida posteriormente a causa de esa interrupción, quedó demostrada la certitud de esa tesis, particularmente, porque el Gobierno de Medina, con todo el ventajismo que haya podido tener durante el proceso electoral, contribuyó, como lo dijo el propio mandatario en su último Mensaje al Congreso, “a hacer efectiva la justicia social y la libertad del ciudadano”.  No tuvo presos políticos ni tan poco exiliados.  Incorporó a Venezuela a la democracia como sistema de vida.

Durante su gestión de cuatro años se aprobaron la Ley de Impuesto sobre la Renta, el nuevo Código Civil, la Ley Agraria, la Ley de Hidrocarburos, que unificó el sistema de concesiones petroleras y fijó a 1983 como plazo de vencimiento, es decir, año en que todas las concesiones debían revertir automáticamente al Estado Venezolano, y Reforma Constitucional para eliminar el Inciso Sexto, otorgar el voto a las mujeres y permitir la elección de diputados a través del voto popular y directo.

Siendo Medina Presidente de la República, se legalizó al Partido Acción Democrática que venía actuando con el nombre de PDN y se reunió en Caracas una Conversación Obrera con la presencia de delegados de 109 Sindicatos, de los cuales, 41 liderizados por miembros de AD y el resto por miembros de PCV, partido que apoyo la gestión de Medina.

Los efectos de Segunda Guerra Mundial que había estallado en Europa en septiembre de 1939 entre las potencias democráticas aliadas (Polonia, Gran Bretaña, Francia, URSS, Estados Unidos, China) y las potencias totalitarias del Eje (Alemania, Italia, Japón) comenzaron a sentirse en la economía y en la política venezolana. Hubo dos tendencias: la del Gobierno Medinista de apoyo a los Aliados contra el Nazismo, respaldada en la calle por el PDV y PCV y la de Acción Democrática, sintetizada en su consigna “Venezuela Primero”.

Durante el período presidencial de Isaías Medina Angarita, gobernaron en el Estado  Bolívar: Coronel Carlos Meyer, Dr. Gumersindo Torres, Dr. José Nicomedes Rivas, Dr. Mario Briceño Iragorri y Dr. Carlos Tinoco Rodil.

Arternum Vale

En el curso de esas administraciones, dejaron de existir las siguientes y connotadas personalidades ligadas a la vida pública regional:

+  General J. F. Machado Díaz,  ex−Presidente del Estado, en Macuto el 21 de septiembre de 1942.

+  Dr. Félix Montes, quien fuera lanzado desde las páginas de El pregonero por Arévalo González, como candidato a la Presidencia de la República contra el dictador Juan Vicente Gómez.  Falleció en Caracas, el 26 de octubre de 1942, después de haber regresado de un exilio de 23 años.  Félix Montes se graduó de abogado en 1884.  Profesor del Colegio de Primera Categoría del Estado de Guayana y de la Universidad Central de Venezuela.  Regentó la Cátedra de Derecho Romano, Derecho Internacional Público y Privado y de Procedimiento Civil y Criminal.

+  Dr. Pablo H. Carranza,  decano de los fundadores de la Sociedad de Médicos del Estado Bolívar y Presidente de la Junta Administradora de la Clínica de Niños Pobres, falleció en Ciudad Bolívar, el 13 de noviembre de 1942.

+  Dr. Carlos Emiliano Salom,  médico y director del Peñalver y miembro fundador de la Sociedad de Médicos, falleció en Ciudad Bolívar el 3 de diciembre de 1943.

+  Dr. J. M. Agosto Méndez, poeta, médico y periodista.  Secretario General de la Asamblea Legislativa, Presidente de la Municipalidad durante 15 años, Diputado al congreso, senador, Director de la Gaceta Medica de Ciudad Bolívar, de Ecos de Guayana y de la revista Horizonte, profesor del Colegio Federal de Varones, Venerable Maestro, Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de Historia, autor de 17 libros: 12 de verbos y 5 en prosa; autor de la letra del Himno del Estado Bolívar; 50 años al servicio de la medicina; Presidente de la Sociedad de Médicos, sin embargo, murió pobre el 9 de 1944. Ni siquiera tenía casa propia.

+  Rufino Blanco Fombona,  escritor y político. Gobernador del Territorio Federal Amazonas. Estuvo preso en la Cárcel Vieja de Ciudad Bolívar en 1906 donde escribió su novela más conocida: El Hombre de Hierro.  Falleció en Buenos Aires el 16 de octubre de 1944.

+  Dr. Félix R. Páez,  nativo de los andes.  Estudió en Ciudad Bolívar y aquí fundo su hogar y clínica. Profesor del Liceo Peñalver, fundador de la Cruz Roja, Director del Hospital Ruiz y Mereces, afiliado a varias instituciones científicas, falleció el 9 de diciembre de 1944
.
+  Coronel Carlos Meyer,  ex−Presidente del Estado Bolívar y ex−Ministro de Guerra y Marina, falleció en Caracas el 15 de febrero de 1945.

+  Enrique Torres Valencia,  pionero de la radiodifusión bolivarense con la fundación de la decana Ecos del Orinoco. Director de Deportes y Administrador del Hipódromo Angostura.  Murió trágicamente el 12 de marzo de 1945.


+  Reverendo Padre Aureliano Peña,  profesor del Seminario Cristo Rey, Párroco de la Iglesia Santa Ana y cura encargado de la Parroquia de Soledad.  Falleció el 3 de septiembre de 1945. 

lunes, 19 de octubre de 2015

Gobernador Coronel Carlos Meyer 1941-1943

Fue Presidente del Estado Bolívar del 24 de noviembre de 1941 al 4 de enero de 1943 cuando nombrado por el Presidente Medina Angarita. Murió días después del golpe de octubre de 1945.

Carlos Meyer inició su labor en Bolívar respaldado por un plan de obras nacionales que comprendía la carretera Ciudad Bolívar−Upata, presupuestada en 1.875.000,oo bolívares; carretera Upata−El Callao, Bs. 2.225.000.oo; Puente sobre el Yuruary, Bs. 380.000,oo; Edificio del Resguardo de Ciudad Bolívar, Bs. 100.000,oo; Acueducto de Ciudad Bolívar, Bs. 1.076.000,oo; Sistema de cloacas para la capital bolivarense Bs. 1.182.00,oo;  cloacas para Upata, Bs. 334.000,oo  y Acueductos para El Callao, Tumeremo y Upata.

La avenida Táchira y el Estadio Heres, obras de Pérez Agreda, le tocó inaugurarlas el 24 de julio de 1942.  Día del Ejército, con una misa de campaña y entrega de 85 títulos de propiedad de parcelas en la propia avenida, a los obreros que trabajaron en la construcción de la obra.

Los andinos conmovidos por el gesto bolivarense de ponerle el nombre del Estado Táchira a su principal avenida, lo retribuyeron construyendo otra allá en san Cristóbal con el nombre de Avenida Guayana.

  El pueblo bolivarense estaba contento por la Avenida a través de la cual podían llegar rápidamente al Aeropuerto para abordar los aviones ACO de Aeropostal que      cubría la ruta Ciudad Bolívar − Maiquetía y ADA que viajaba al interior de Guayana.        El Dr. Ovidio Pérez Agreda, quien había sido Presidente del Estado Bolívar, era en ese momento Director  de Aeropostal en Caracas, la cual había sido fundada en abril  de 1930 por un Sindicato francés y adquirida tres años luego por el Gobierno Nacional.

Pronto surgió allí el primer Hotel para el cual sus dueños los esposos Rodríguez, construyeron un edificio moderno.  Lo bautizaron como Hotel Bolívar y lo bendijo el 6 de julio del 42, Monseñor Dámaso Cardozo.

Otro establecimiento con el nombre de Hotel Bolívar hubo con anterioridad en la ciudad. Lo fundó en 1900 en la calle Orinoco, Guillermo Eugenio Monch Siegert.  Este Hotel pasó después a manos de José Méndez y finalmente a Ana de Stevenson.

   El nombre como que no estaba registrado, pues por iniciativa del Rotary Club se había gestado un movimiento para la construcción de lo que es hoy el Gran Hotel Bolívar en el Paseo Orinoco, para lo cual se fundó una Compañía Anónima.

Los primeros clubes de béisbol que estrenaron el Estadio  Heres en la avenida Táchira fueron Progreso y Angostura, el 22 de agosto, un día antes de instalarse en la ciudad la VII Convención Nacional de Magisterio, la cual deliberó hasta 30 de ese mes.  Entonces el Director de Deportes del estado era  Enrique Torres Valencia, fundador y director de Ecos del Orinoco.

La inauguración del Estadio contribuyó a imprimirle un mayor impulso al deporte,  que sumado a los Cines, al Hipódromo y al Circo Monedero, ampliaba el radio de sitios estables de recreación de la ciudad.

En el Circo Monedero torearon en 1942 matadores como Pepe gallardo y también unos cuantos novillos locales como Paco Castillón, Flores Carreño, Morales, Salicetti y Pedro Montes.  La corrida del 27 de mayo mereció esta crónica versificada del poeta Gil Plaz:
“Con el laudable fin de hacer dinero / para fines benéficos fue dada / una despampanante becerra /  el domingo, en el Circo Monedero / Con oreja de oro, de ternero, se dispuso sería recompensada / la faena mejor ejecutada / y aunque diestros no había, sobró torero / Y aún cuando Paco Castillón y Flores / Resultaron valientes matadores / y Carreño y Morales, dos Belmontes / y aunque comióse un toro Salicetti / y como si fuese un plato de spaghetti / correspondió la oreja a pedro Montes”/.

Había otro Circo de moda en la ocasión, tal el Blacamán Circus que realizaba temporada tanto en Ciudad Bolívar como en la tierra del oro: El  Callao, Blacamán era un fakir que terminó casándose en la ciudad con Teresa Weis después de haber comido cabeza de Sapoara, según el decir popular.  Fijó su residencia en la calle Libertad.

 En Octubre de 1942 apareció el Diamante de Barrabás, una piedra de 154 kárates con 45 puntos.  El comerciante guayanés Gilberto Daly, fue autorizado por barrabás (Jaime Hudson), Israel Jaime y Rafael Solano, minero del hallazgo, para comerciar la piedra y trasladarla de un lugar a otro con Guía del Ministerio de Minas expedida en Santa Elena  de Uairén por el Vigilante de Minas, Carlos Rangel Cárdenas.

Barrabás, protagonista principal del fabuloso hallazgo, viajo en avión desde Tumeremo a Caracas el 29 de octubre acompañado del Dr. Matías Carrasco, abogado y Gilberto Daly, financiador de los mineros, para buscarle un buen destinatario de la gema que sólo tenía para la fecha 12 paralelos o superiores en el mundo.

Barrabás, junto con Israel Jaime, 22 años, hijo de una india y un negro a quien se conocía como “Támbara” y Rafael Solano, 39 años, veterano de expediciones mineras, se hallaba en el Polaco, a orillas del río Surukun, un sábado 10 de octubre, alrededor del mediodía, cuando extranjeros la piedra de la tierra de un hoyo de 5 metros de profundidad.

El diamante de Barrabás estuvo en Miraflores y de allá salió bautizado con el nombre “Diamante Libertador”, comprado más tarde por la Casa Harry Windston de Nueva York que pagó por el medio millón de bolívares.  Fue fraccionado en tres y la mayor de 40 kilates, ya tallada, subastada en 185 mil dólares.

Un mes después del suceso Barrabás, específicamente el 18 de noviembre, se procedió a la exhumación de los restos del prócer de la Independencia, General Tomás de heres, los cuales se hallaban sepultados en la Catedral de Ciudad Bolívar luego de su asesinato, en abril de 1842.

Los restos de Heres, una vez exhumados, fueron llevados al Palacio Episcopal hasta el momento de ser trasladados al Panteón Nacional, en Caracas.

El testimonio del lugar donde se encontraban, fue dado por le albañil Pedro Calderón, quien en 1895 le puso a la Catedral el piso de mosaico.  También fueron exhumados los restos del Capitán de navío José Tomás Machado.  Se hallaban dichos restos inhumados en fosas hechas con adobes y mezcla mulata de cal, arena y tierra, con piso de ladrillo.

Actuaron en la ceremonia de exhumación, el juez Francisco D´Enjoy Rávago; el Presidente del Estado, coronel Carlos Meyer y los familiares del prócer, Clara Rodil de Machado, Gabriel Rodil de Ortiz, Rosalía Ortiz de Jara y Mercedes Rodil de Astor, así como el Dean de la Catedral, Dámaso Cardozo.

Los restos de ambos próceres fueron trasladados a Caracas el 24 de noviembre y el Ejecutivo del Estado comisionó para su entrega al doctor José Gabriel y al Pbro. J. M. Guevara Carrera.

Tan pronto entró 1943, el Consejo Supremo Electoral convocó a elecciones para la renovación parcial de la Cámaras del Congreso de la República.  Se fijo el 19 de enero para la elección de diputados y senadores por parte de las Municipalidades a objeto de que el Congreso pudiera instalarse el 19 de abril.  Por Bolívar salieron electos el Dr. Eduardo Oxford López y diputado Carlos Tinoco Rodil.  Suplentes, Adán Blanco Ledesma, del primero, y Dr. Matías Carrasco, del segundo.


Antes de las elecciones; el 13 de febrero, el Ejecutivo Federal llamó al Coronel Carlos Meyer para que asumiera el Ministerio de Guerra y Marina;  y en la Presidencia del Estado designó al doctor Gumersindo Torres.    

domingo, 18 de octubre de 2015

Gobernador Gumersindo Torres 1943

El doctor Gumersindo Torres fue nombrado Presidente del Estado Bolívar por Decreto del 26 de enero de 1943, pero tomó posesión el 13 de febrero, luego de juramentarse ante la Corte Suprema del Estado.

No fue un gobierno estable o permanente en el tiempo, pues apenas duró un poco más de cuatro meses, lapso durante el cual inauguró el servicio de radiotelefonía que puso expeditamente en comunicación a Guayana con el resto del país.

Dispuso de 15 mil bolívares para completar el valor total del edificio destinado a la Cruz Roja, ubicada entre las calles Boyacá y Venezuela.

Este edificio fue adquirido por la Cruz Roja a un costo de 32 mil bolívares, siendo Presidente de la institución Jorge Suegart.  La negociación la hizo Manuel Lainette.

El Presidente del estado, Gumersindo Torres también dictó el Reglamento del Decreto del 5 de julio de 1942, por medio del cual se creó la dirección Regional de Deportes del Estado Bolívar.  El primer Director fue Enrique Torres Valencia, quien se había distinguido como excelente lanzador del Club de Béisbol “Bolívar”.

El doctor Gumersindo Torres, ante la amenaza del río Orinoco, dispuso reforzar la parte Este del Dique con un muro de concreto de 24 metros de largo por 2 de profundidad y 60 centímetros de espesor, más un relleno de piedra y tierra en dicho lugar como medida de previsión. De nada valió, pues el Orinoco de todas maneras reconquistó sus antiguos predios.

En marzo de 1945, la Cervecería Caracas cumplió cincuenta años de haber iniciado la industria cervecera en Venezuela y a la celebración se sumaron la venezolana de Maiquetía y la Nueva Cervecería de Ciudad Bolívar que ya estaba llegando a su cesación, resentida por los efectos de la II Guerra Mundial.

La Cervecería Caracas sostenía un club de béisbol que llevaba su nombre y el cual vino el 20 de abril de 1943 a enfrentarse a una selección que le tenían preparados los bolivarenses.
El combinado de Bolívar perdió los tres compromisos con el Cervecería. En el torneo destacó la actuación  del Bracho Zuloaga y Casimiro Rommy. Asimismo en el bate, Pérez, romero y Brinez. En la ocasión, los teamn locales Angostura y Progreso se enfrentaron, incluyendo en sus filas a peloteros del Cervecería.


El doctor Gumersindo Torres (médico y político) cuando se encargó de la Presidencia del Estado, tenía 67 años. Fue el último cargo importante que ejerció durante su vida septuagenaria. Nacido en Coro en 1875 y fallecido en Caracas en 1947, había ejercido relevantes cargos, entre ellos, la cartera de Fomento en 1917, por lo que le tocó refrendar la Ley de Minas en la cual se materializó su tesis según la cual no debían seguir otorgándose derechos de explotación de los yacimientos petroleros sin programación ni objetivos definidos. Más tarde sería asesor de la Ley de Hidrocarburos. Fue el primer Contralor General de República, inspector de aduanas diplomático y estuvo siempre enfrentando a las concesionarias petroleras en función de mayores y más justos impuestos y otros derechos. Lo sucedió en la Presidencia del Estado Bolívar el doctor José Nicomedes Rivas.